Hoy celebramos el día de los difuntos, mucha gente aprovecha este día para ir al cementerio y recordar a sus seres queridos que ya no están aquí, compran un ramo de flores y ya se quedan tranquilos.
¿No será una costumbre arraigada ya de muchos años ?
Para recordar a tus seres queridos hay muchos días al año, recuerdos, ocasiones especiales, aparte de esta fecha tan señalada y que los vendedores de flores aprovechan para abusar en la venta de flores.
Hoy es un día de los difuntos, cuántas personas se arrepentirán de no haber llamado a un sacerdote para administrarle el Sacramento de UNCION DE LOS ENFERMOS cuando tenían un familiar enfermo por miedo a que se asustara, es un Sacramento de vivos y !cuanta paz da!, yo concretamente lo he recibido ya tres veces y hasta ahora no he estado en peligro de muerte. He sentido una fuerza especial que me ayuda ha aceptar mejor mi enfermedad, no perder la esperanza y una paz interior que no me la puede dar nadie, Ni la puedo conseguir en este mundo por mucho dinero que tuviera.
He recibido este correo que me ha hecho pensar y ojalá lo podamos poner en práctica cada día.
HOY Y NO MAÑANA
Prefiero que compartas conmigo unos pocos minutos ahora que estoy vivo y no una noche entera cuando yo muera.
Prefiero que estreches suavemente mi mano ahora que estoy vivo, y no apoyes tu cuerpo sobre mí cuando yo muera.
Prefiero que hagas una sola llamada ahora que estoy vivo y no emprendas un inesperado viaje cuando yo muera.
Prefiero que me regales una sola flor ahora que estoy viva y no me envíes un hermoso ramo cuando yo muera.
Prefiero que elevemos al cielo una oración ahora que estoy vivo y no una misa cantada y celebrada cuando yo muera.
Prefiero que me digas unas palabras de aliento ahora que estoy vivo y no un desgarrador poema cuando yo muera.
Prefiero escuchar un solo acorde de guitarra ahora que estoy vivo, y no una conmovedora serenata cuando yo muera.
Prefiero me dediques una leve plegaria ahora que estoy vivo y no un político epitafio sobre mi tumba cuando yo muera.
Prefiero disfrutar de los mas mínimos detalles ahora que estoy vivo y no de grandes manifestaciones cuando yo muera.
Prefiero escucharte con un poco de nerviosismo diciendo lo que sientes por mí, ahora que estoy vivo, y no un gran lamento porque no lo dijiste a tiempo, y ahora estoy muerto.
