En este Año Nuevo que va a empezar intentemos valorar las cosas pequeñas que a veces pasan desapercibidas y no apreciamos.
Sería bueno que hicieramos como un inventario de nuestra vida en este año 2010 y darnos cuenta de todos los acontecimientos buenos y malos que han ocurrido, recordar los buenos y los menos buenos pensar si podríamos mejorarlos siempre que podamos poner de nuestra parte, pues hay veces que por mucho que lo intentemos no nos dejan., valorar los pequeños detalles que no le hemos dado importancia cuando la otra persona nos lo ha hecho con todo su cariño.
Ayer escuché en Radio Maria una emisora católica muy completa una historieta muy bonita con mucho fondo.
Había una cueva llena de tesoros con oro y piedras preciosa, pues bien, a una señora la invitaron a entrar con su hijo, la pusieron una condición: que no olvidara lo más importante porque cuando saliera se cerraría la puerta y no podría volver a entrar nunca más. Esta señora le limitó a recoger todo el oro y piedras preciosas que pudo y se apresuró a salir antes que se cerrara la puerta, pero se dejó al hijo dentro, vivió rica pero amargada el resto de su vida.
A cuantas personas no les pasa lo mismo que trabajan y trabajan para ganar mas dinero e intentar vivir mejor económicamente y tener más cosas materiales, olvidándose de dedicar más tiempo a su familia, pequeños detalles que nos hacen tan felices.
Si nos paramos a pensar un poquito seguro que no necesitamos tantas cosas materiales, en cambio nuestro marido, nuestra esposa, nuestros hijos, nuestros padres, nuestros amigos sí que necesitan que les dediquemos tiempo, tiempo que no va a volver porque nuestros hijos crecen, nuestros padres se hacen mayores y quizás cuando queramos visitarlos, estar más tiempo con ellos ya no están., aprovechemos el momento presente.
FELIZ AÑO NUEVO

